El 29 de octubre de 1929 quedó grabado como el Martes Negro, pero el crac de Wall Street no fue un interruptor que apagó la economía estadounidense en una sola sesión. La bolsa había alcanzado su máximo en septiembre, se quebró en varias jornadas de octubre y siguió perdiendo valor después. Tampoco creó por sí sola la Gran Depresión: golpeó una economía que ya se contraía y fue seguida por crisis bancarias que multiplicaron el daño. 01,02,03
subió el Dow entre 1921 y 1929
De 63 puntos en agosto de 1921 a 381,17 el 3 de septiembre de 1929.
en solo dos sesiones
Caída combinada aproximada del lunes 28 y el martes 29 de octubre.
acciones negociadas el Martes Negro
Un volumen récord que desbordó el sistema de teletipos de la época.
desempleo en 1933
Una reconstrucción anual posterior; no una tasa mensual observada en tiempo real.
El auge parecía confirmar una nueva era
Durante los años veinte, el automóvil, el teléfono y la electrificación transformaron la producción y el consumo. Ese cambio real convivió con una expectativa mucho más difícil de sostener: que el precio de las acciones continuaría subiendo casi sin límite.
El Dow Jones Industrial Average pasó de 63 puntos en agosto de 1921 a 381,17 puntos el 3 de septiembre de 1929. Alrededor de la bolsa creció una industria de corredores, fondos de inversión y cuentas de margen que permitió a más personas comprar títulos con dinero prestado. En algunas operaciones bastaba con aportar cerca del 10 % del precio y financiar el resto; las propias acciones servían como garantía. 01
La prosperidad no estaba repartida de manera uniforme. La agricultura llevaba buena parte de la década en dificultades, la producción de automóviles y otros bienes empezaba a superar la demanda, y los salarios medios no habían avanzado al ritmo de la productividad. La economía tenía, por tanto, menos capacidad de absorber un golpe de confianza de lo que sugerían las cotizaciones. 05
La Reserva Federal veía la especulación con preocupación, pero no existía acuerdo sobre cómo frenarla. En 1929 endureció el crédito y el Banco de la Reserva Federal de Nueva York elevó su tasa de descuento hasta el 6 %. La medida encareció también la financiación de empresas y consumidores; bajo el patrón oro, sus efectos se transmitieron además a otros países. 01,02
Las jornadas negras fueron una secuencia, no un instante
El jueves 24 de octubre, una oleada de ventas desbordó el mercado. Un grupo de grandes banqueros compró bloques de acciones para mostrar confianza y logró estabilizar los precios durante unas horas. La pausa no resolvió el problema.
El lunes 28, el Dow cayó un 12,82 %. El martes 29 perdió otro 11,73 % y cerró en 230,07 puntos. Ese día se negociaron alrededor de 16 millones de acciones, un récord para la época, mientras el sistema de teletipos acumulaba retrasos y los inversores tomaban decisiones sin conocer el precio más reciente. 01,03,05
El Dow no tocó fondo el Martes Negro
Cierres seleccionados del Dow Jones Industrial Average, en puntos.
- 381,17 puntos · Máximo previo al crac. El Dow culmina una subida de seis veces su nivel de agosto de 1921.
- 260,64 puntos · −31,6 % desde el máximo. El Lunes Negro registra una caída diaria del 12,82 %.
- 230,07 puntos · −39,6 % desde el máximo. El Martes Negro añade otra caída diaria del 11,73 %.
- 198,69 puntos · −47,9 % desde el máximo. El primer suelo llega dos semanas después del día más recordado.
- 41,22 puntos · −89,2 % desde el máximo. La caída prolongada alcanza el mínimo del siglo XX para el índice.
El índice alcanzó 41,22 puntos en julio de 1932, un 89 % por debajo de su máximo. No recuperó el nivel anterior al crac hasta noviembre de 1954. La imagen de un único martes dramático resulta poderosa, pero oculta una caída mucho más larga. 01,03
El crédito convirtió el miedo en ventas forzadas
Comprar a margen amplifica tanto la ganancia como la pérdida. Si alguien adquiría acciones por 100 dólares aportando 10 y pidiendo prestados 90, una caída del 10 % podía borrar todo su capital inicial mientras la deuda seguía existiendo. Si el valor de la garantía bajaba demasiado, el corredor exigía más dinero o vendía las acciones.
Por qué una caída del 10% podía borrar al inversor
Ejemplo simplificado de una compra de 100 dólares financiada al 90%.
- 01$10
Capital propio
El comprador aporta solo una décima parte del precio de la cartera.
- 02+$90
Dinero prestado
El corredor financia el resto y conserva las acciones como garantía.
- 03$100
Exposición total
Una inversión diez veces mayor que el capital aportado por el comprador.
- 04−10%
Capital borrado
Una pérdida de 10 dólares elimina el aporte propio, mientras la deuda continúa.
Cuando miles de cuentas recibieron esas llamadas de margen al mismo tiempo, muchos inversores tuvieron que vender sin poder esperar una recuperación. Las nuevas ventas empujaron los precios a la baja, provocaron nuevas exigencias de garantía y alimentaron el círculo. El crédito no inventó el miedo, pero le dio un mecanismo para propagarse. 01
Eso no significa que todo fuera una burbuja sin actividad económica detrás. La década produjo innovaciones y aumentos reales de productividad. El problema fue la distancia creciente entre esos avances, el precio que se pagaba por las acciones y la cantidad de deuda utilizada para comprarlas.
El crac agravó la recesión; las crisis bancarias la hicieron histórica
La actividad económica estadounidense ya había empezado a contraerse en agosto de 1929. El desplome bursátil profundizó el retroceso: familias y empresas se sintieron más pobres, aplazaron compras costosas y redujeron inversiones. La caída de la demanda llevó a fabricantes como Ford a recortar producción y suspender temporalmente a trabajadores. 01,02
La Reserva Federal de Nueva York actuó durante el crac: compró deuda pública, prestó reservas a los bancos y redujo su tasa de descuento. Esa intervención evitó que los bancos situados en el centro del mercado cerraran durante las jornadas de pánico. A corto plazo, funcionó. 01
El desastre adquirió otra escala a partir del otoño de 1930. Pánicos bancarios regionales, quiebras y retiradas de depósitos destruyeron crédito y dinero mientras la Reserva Federal no actuaba de forma consistente como prestamista de última instancia. El patrón oro limitó la respuesta y ayudó a transmitir la contracción entre países. En marzo de 1933, el sistema bancario estadounidense estaba al borde del colapso. 02
El desempleo llegó aproximadamente al 25 % en 1933. Esa cifra expresa la magnitud humana de la depresión, no el efecto instantáneo de la caída bursátil de 1929. Entre ambos momentos hubo más de tres años de cierres de empresas, quiebras bancarias y reducción acumulada de la producción. 04
La respuesta política cambió las reglas del mercado
Herbert Hoover no permaneció completamente inmóvil, como a veces se afirma. Reunió a empresarios y sindicatos, pidió mantener salarios y obtuvo compromisos para acelerar obras e inversiones. También impulsó gasto en construcción pública. El problema fue de escala y de diseño: el país carecía de seguro federal de depósitos, protección general frente al desempleo y mecanismos capaces de sostener rápidamente los ingresos. 05
Con Franklin D. Roosevelt, el Gobierno federal amplió su intervención mediante el New Deal. En paralelo, la investigación del Senado dirigida por Ferdinand Pecora expuso prácticas abusivas de bancos y sus filiales. El Congreso aprobó la Securities Act de 1933 y la Securities Exchange Act de 1934, que creó la Securities and Exchange Commission para supervisar el mercado. 06
Lo que suele simplificarse
La primera simplificación es identificar el crac exclusivamente con el 29 de octubre. Hubo señales anteriores, varias jornadas críticas y una caída posterior mucho más profunda.
La segunda es afirmar que la bolsa causó por sí sola la Gran Depresión. El desplome redujo el consumo y la confianza, pero la contracción ya había comenzado. Las oleadas de quiebras bancarias, los errores de política monetaria y el funcionamiento internacional del patrón oro convirtieron una recesión severa en una depresión prolongada. 01,02
La tercera es decir que Hoover “no hizo nada”. Su administración intervino más de lo habitual para la época, aunque sus medidas dependieron demasiado de compromisos voluntarios y no lograron detener la espiral. Reconocer esa diferencia permite evaluar la respuesta sin convertirla en una caricatura. 05
Las cifras son precisas; su significado exige cautela
En este artículo usamos el 29 de octubre como fecha del hecho porque es su referencia histórica más reconocible. Para entenderlo, sin embargo, tratamos el crac como un proceso que empezó antes y se prolongó después: un pánico bursátil dentro de una crisis económica más amplia.
Fuentes
Priorizamos fuentes institucionales y enlazamos la página exacta que sustenta cada afirmación.
- 01Stock Market Crash of 1929 ↗
Federal Reserve History · institucional · Consultada el 2026-08-01
- 02The Great Depression ↗
Federal Reserve History · institucional · Consultada el 2026-08-01
- 03The Stock Market Crash of 1929 ↗
Stephen G. Cecchetti — New Palgrave Dictionary of Money and Finance · académica · Consultada el 2026-08-01
- 04Where can I find the unemployment rate for previous years? ↗
U.S. Bureau of Labor Statistics · institucional · Consultada el 2026-08-01
- 05The Ordeal of Herbert Hoover ↗
National Archives · institucional · Consultada el 2026-08-01
- 06Congress Investigates: The Senate Investigation of the Stock Exchange during the Great Depression ↗
National Archives · institucional · Consultada el 2026-08-01